Venir a estudiar a Francia

publié le 15 Novembre 2006
4 min

Francia es el tercer país que acoge estudiantes extranjeros en el mundo. Si se van con una sonrisa en los labios, también recordarán el difícil recorrido que han debido seguir para venir a estudiar a Francia. Sólo tienen un consejo para vosotros: prepare la estancia con bastante tiempo y siga la guía.Para el curso escolar 2004-2005, más de 255.000 estudiantes extranjeros eligieron Francia. La mayoría procede de África del Norte, especialmente del Magreb (30%), el 25% viene de Europa, el 16% de Asia y el 7% de América del Norte y del Sur.


Con un diez por ciento de estudiantes extranjeros, Francia ocupa el tercer lugar a nivel mundial de los países que acogen estudiantes extranjeros, por detrás de Alemania y Estados Unidos. El país atrae por su calidad de vida, su proyección cultural, así como por su amplio panel de formaciones. Los establecimientos de enseñanza superior son numerosos y están repartidos por todo el país: universidades, grandes écoles de comercio y de ingeniería, escuelas especializadas en arte o en paramedicina… La universidad deja atrás a las escuelas especializadas, ya que cuenta con un 14,7% de estudiantes extranjeros. Del mismo modo, la economía/gestión, con un 24% de extranjeros, y las ciencias, con un 16%, son las carreras que agrupan el mayor número de estudiantes procedentes del mundo entero.


Formaciones de calidad a un precio moderado


Los extranjeros también aprecian el hecho de poder beneficiarse de formaciones de calidad por un precio menos elevado que en otros países. En Francia, los gastos de matrícula de las universidades están entre los más baratos del mundo (de 150 a 300 euros), ya que el Estado asume una parte importante, mientras que en el caso de las grandes écoles son relativamente poco elevados con respecto a otros países.
Otra particularidad de Francia: no se hace ninguna distinción entre los estudiantes franceses y extranjeros. Se benefician de una igualdad de tratamiento a nivel de las exigencias de acceso, del estatus de estudiante, del curso escolar, de los diplomas emitidos, así como de las ayudas al alojamiento.


¿A qué nivel de estudios viajar?


Los que optan por venir a estudiar a Francia son generalmente más numerosos en los segundos y terceros ciclos que en los primeros ciclos. Representan el 21% de los estudiantes en maestría y doctorado, mientras que su proporción sólo alcanza el 11% en licenciatura.
Según Thierry Audric, director general de Edufrance, organismo encargado por el gobierno de promover la enseñanza superior francesa en el mundo, la mejor estrategia consiste en fijar como objetivo una maestría en dos años después de haber realizado su bachillerato en su país de origen: « Los primeros años en la universidad son muy difíciles para un estudiante extranjero que necesita un tiempo de adaptación. No solamente, las condiciones de enseñanza no son óptimas, debido al número de estudiantes en las aulas, sino que además, la gran selección que se hace en primer año en derecho y medicina, es muy rigurosa, tanto para los extranjeros como para los franceses. » Los estudiantes que optan por un tercer ciclo, son los que ya han terminado su formación en su país y desean especializarse en algún ámbito de investigación en Francia.


¿Partir en intercambio o solo?


Para ir a estudiar a Francia hay dos soluciones: hacerlo mediante un intercambio entre establecimientos (Erasmus para los europeos, Erasmus Mundus para los demás, u otros acuerdos internacionales), o de forma individual. Contrariamente a lo que se cree, los intercambios sólo representan el 20% de la movilidad de estudiantes. Cada año, aproximadamente el 80% de los estudiantes extranjeros que vienen a Francia, hacen la experiencia solos. « Son los estudiantes que vuelven más enriquecidos y maduros. Son apreciados en los establecimientos, ya que son muy despabilados y entusiastas », comenta Thierry Audric.

Articles les plus lus

Contenus supplémentaires

A la Une étudier à l'étranger

Partagez cet article sur les réseaux sociaux !